Es la reflexión que tenía en este momento, cuando son las 2 de la mañana y estoy trabajando. Tras una racha bastante mala en la que me cuestiono y me castigo a mi misma por cagarla, una y otra y otra vez. Y de repente, he mirado fuera, hacia la ventana, en la oscuridad de la noche he visto mi reflejo en la ventana, y he pensado que si he llegado hasta aquí, aunque lo pase mal, encontraré la forma de seguir adelante.
Así que prueba. No importa como estés. En este preciso instante párate un segundo y mírate.
Mira tu reflejo en un espejo, en un cristal, en una ventana y piensa: Estás aquí. Has llegado hasta aquí. Con tus buenos y tus malos momentos. Así que, sigue, solo sigue. Planifica aquello que quieres modificar y continua adelante. Si eres capaz de mirarte y ver todo lo que has logrado hasta llegar a donde estas seguro que podrás relativizar los malos momentos que estas atravesando, y si estás en un momento dulce, párate también y disfrútalo y atesora estos momentos.
Porque piénsalo. ¡Cuántas cosas caben en una vida!

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